
DIGGER: LA LOCURA APOCALÍPTICA DE IÑÁRRITU Y UN TOM CRUISE DIGNO DE UN OSCAR
Gracias a que nos invitaron a la premiere exclusiva de Digger, lo nuevo de Alejandro González Iñárritu, pudimos verla antes que nadie y les confieso que salimos con la cabeza dándonos vueltas. Si vieron los tráilers y se quedaron sin entender nada, tranquilos, esa es exactamente la idea. La película juega contigo: lo que parece una trama normal te sorprende siendo una sátira metida dentro de otra sátira. Es, literalmente, una obra de teatro que ocurre dentro del universo de la misma película. Así de loco.
Pero más allá del experimento visual y narrativo, la película es una crítica directa a lo que estamos viviendo hoy. El planeta está cambiando drásticamente y, seamos sinceros, nosotros somos los mayores responsables. Lo bacán de Digger es que no intenta darte un sermón aburrido; es una invitación a reflexionar que te atrapa por completo a través de la comedia y de situaciones exageradas que, si lo pensamos bien, no están tan lejos de la realidad.

Y aquí viene el plato fuerte: Tom Cruise. Olvídense del tipo que salta de aviones y se cuelga de edificios. Aquí se manda un doble papelazo interpretando a Digger, un magnate petrolero al que solo le importa la plata, y al mismo tiempo, al actor al borde del colapso que te lo interpreta en la obra teatral. Es un trabajo tan distinto y con tantos matices que les firmo desde ya: tranquilamente podría llevarse el Oscar por esta actuación. Además, Riz Ahmed y John Goodman lo acompañan a la perfección, encarnando a esas caricaturas de políticos y poderosos que vemos a diario en las noticias.
A nivel visual es una joya absoluta cortesía del «Chivo» Lubezki, que juega con los colores y los formatos de cámara para que sientas de golpe la diferencia entre el mundo real y el escenario de la obra.
De ley es una película que va a dividir opiniones porque su humor negro no perdona a nadie, pero la experiencia final es increíble. Rompe con cualquier idea que te hayas hecho viendo los avances y te deja pensando un buen rato.
