
SIRENAS, NIEBLA Y NOSTALGIA: LO QUE LA CRÍTICA NO ENTENDIÓ DE LA NUEVA PELÍCULA DE SILENT HILL
Ni la niebla de Silent Hill estaba tan densa como las críticas que le están cayendo a la película ahora que se estrenó en Ecuador. 😂 Pero no se me asusten; aunque la prensa le esté dando con todo, los que somos fans de verdad sabemos que vivir la experiencia en el cine es otra nota. Tiene sus fallas, obvio, pero si te gusta el universo de la saga, vale la pena ir a juzgarla por cuenta propia.

¿Por qué ir a verla si le están dando tan duro?
A ver, seamos claros: no estamos esperando que gane un Oscar ni que sea la película que cambie la historia del cine de terror para siempre. Pero si eres de los que disfrutó (y sufrió) con los juegos, hay detalles que pesan más que cualquier reseña de un crítico que probablemente nunca ha tocado un Survival Horror.
Aquí te suelto lo que sí o sí rescata la película:
-
La atmósfera está «on point»: Esa sensación de no ver ni tres metros adelante por la niebla está súper bien lograda. En el cine, con la pantalla gigante y la sala a oscuras, de verdad sientes que estás atrapado en el pueblo. La transición al «Otherworld» tiene ese toque oxidado y sucio que tanto nos gusta.
-
Monstruos que te dan flashbacks: No se pusieron a inventar cosas raras que nada que ver; respetaron los diseños que nos hicieron saltar de la silla frente a la consola. Ver a ciertas criaturas en HD y con ese nivel de detalle es un «fan service» que se agradece, aunque la trama a ratos se pierda un poco en el camino.
-
La música es clave: Ya sabemos que sin el sonido de Silent Hill nada funciona. Aquí la banda sonora te mete en el mood desde el segundo uno. Si la vas a ver, que sea en una sala con buen audio para que las sirenas te pongan los pelos de punta como la primera vez.
El «plus» de la experiencia gamer

Hay algo que los críticos no entienden: la nostalgia y el detalle. Ver la película es como hacer un recorrido por los escenarios que ya conocemos. Estás todo el tiempo diciendo: «¡Mira, eso es del segundo juego!» o «¡Esa toma es igualita a la del inicio del 1!». Ese juego de encontrar los easter eggs es media película para nosotros.
Además, seamos honestos, el género de terror en el cine ha estado medio flojo últimamente. Ir a ver Silent Hill es apoyar que las distribuidoras sigan trayendo contenido basado en videojuegos a Ecuador. Si nos quedamos solo con lo que dice internet, nos perdemos de vivir la experiencia en pantalla grande.
¿Vale la pena el gasto?
Si vas con la idea de ver una obra maestra del cine profundo, capaz sales decepcionado. Pero si vas con el plan de disfrutar de la estética de la franquicia, ver cómo tradujeron ese mundo al cine y simplemente pasar un rato tenso, te la vas a pasar bien.
A veces la crítica se pone muy técnica y se olvida de que a nosotros nos gusta el universo de Silent Hill simplemente porque es Silent Hill. Así que, arma el grupo con tus panas más gamers, compren los canguiles (y el combo más grande para los nervios) y vayan a sacar sus propias conclusiones. Al final del día, ¡peor es quedarse con la duda de cómo se ve el Pyramid Head en 4K!


